Un sin parar de aromas que nos envuelve a cada paso que damos, atmósfera relajada en un ambiente bonitamente cuidado, música en vivo que acompaña y sonrisas por doquier. Así podríamos describir simplemente un día usual de feria Street Food, con Food Trucks y stands que abundan y ofrecen una variada y exótica gama de comida que van de lo clásico y típico local, a una variedad internacional que llega a fusionar cocinas muy diversas.

La tendencia actual del Street Food desarrolla cada vez cosas más complejas y elaboradas, la oferta gastronómica es cada vez más amplia y, por otro lado, la conciencia general por el cuidado del medio ambiente va en crecimiento y los Food Trucks somos uno de los movimientos mayormente predispuestos a impulsar esta idea. Take-aways y cubertería dejaron de ser esos clásicos envases de plástico que permanecen casi eternamente en el planeta para pasar a una interesante oferta de cuidado medioambiental. Platos de hoja de palma o de fibra de caña de azúcar, vasos y tarrinas de almidón de maíz (PLA) o papel reciclado, pajitas de papel, servilletas recicladas, bandejas de bambú o cartón; todo biodegradable, compostable o al menos reciclable, esto ayuda a que la durabilidad en el medioambiente de estos productos sea por tiempo finito (y relativamente corto) en comparación con el plástico. Pero claro, como todo producto de moda el valor a añadir es más alto, haciendo que el producto final del Food Truck tenga que serlo también, en este tire y afloje reside la constante pelea y ajuste de precios por los que muchos se preguntan

¿porque es un poco más caro comer en un food truck?

Muchos Food Trucks estamos pensando globalmente, intentamos adaptarnos en la medida que sea posible al uso de materia prima de Km0 o de proximidad, este concepto también relativamente nuevo se centra en el uso de productos alimentarios que no tengan necesidad de viajar largas distancias desde su lugar de producción hasta el punto de consumo final, basándose en principios básicos de ecología, desarrollo sostenible, cuidado del medio ambiente y sobre todo comercio justo y ético.

Un producto de Km0 debe producirse en general a no más de 100km del lugar de consumo, debe ser un producto de temporada y en general suelen ser productos ecológicos a los que no se le han añadidos tóxicos ni químicos durante su producción. De esta manera reducimos significantemente el impacto ecológico del transporte de la materia prima y defendemos un estilo de alimentación más saludable.

The black box intenta mantener al máximo posible el uso de productos Km0, respetando y promoviendo al productor local, pero teniendo en cuenta que residimos en una isla a veces nos vemos obligados a la utilización de productos de producción no local para satisfacer las necesidades de nuestros clientes.

 

No solo pensamos y nos preocupamos por el origen y la calidad de los productos que utilizamos, también pensamos en los residuos que producimos, por eso utilizamos envases de materiales biodegradables y compostables, promovemos el uso de ellos y que nuestros amigos los descarten en el contenedor indicado.

¡A su vez toda la materia orgánica que producimos como residuo es un perfecto alimento saludable para nuestras gallinas! ¡Les encanta!

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Con amor desde la isla de Ibiza!

El equipo de The Black Box – Food Truck & Events 

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